De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
