De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
