De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
