De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
