De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
