De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
