De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
