De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
