De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
