De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
