De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
