De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
