De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
