De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
