De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Adivíname ésa.
