De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
