De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
