De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
