De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
