De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
