De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
