De nada me sirven,
estas cuatro patas,
que quieta estoy siempre,
sobre mí, el durmiente.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
