Del fin del estanque vengo,
para mirar a los niños,
a los cuales entretengo,
con saltos, juegos y brincos.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
En el estanque me admiran, por mi elegancia y belleza tengo cuello largo y fino y muy bonita cabeza.
Mamífero rumiante de cuello alargado, por el desierto, errante, siempre anda jorobado.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
De verde esmeralda sobre la tapiada, rabo rabilargo, pata estirada, corre que te corre, mocita salada.
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
Cuando nada en los ríos parece un tronco flotante, pero si muestra sus dientes todos huyen al instante.
Con nombre de perro empieza este curioso animal, que aunque nunca compra nada siempre con la bolsa va.
Piensa poco y salta mucho, dime su nombre que no te escucho.
