Del fin del estanque vengo,
para mirar a los niños,
a los cuales entretengo,
con saltos, juegos y brincos.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Viajeras somos de negros vestidos, debajo de las tejas hacemos los nidos.
Si te pregunto cómo se llama este gran bicho, ya te lo he dicho.
De verde esmeralda sobre la tapiada, rabo rabilargo, pata estirada, corre que te corre, mocita salada.
Vivo en el mar sin ser pez, y soy siempre juguetón, nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
Vuelo de noche, duermo de día y nunca verás plumas en ala mía.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
