Del fin del estanque vengo,
para mirar a los niños,
a los cuales entretengo,
con saltos, juegos y brincos.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Para ser más elegante no usa guante ni chaqué sólo cambia en un instante por una "efe" la "ge".
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Avión minúsculo, picando en barrena sobre nuestro músculo.
Jamás de su casa sale y corre el monte y el valle.
Sin tener alas yo vuelo. Tengo cola y no soy ave, y como usted muy bien sabe, sin viento me voy al suelo.
Desde hace miles de años hemos transportado al hombre; ahora nos lleva escondidos en el motor de su coche.
Dos torres altas, dos miradores, un quitamoscas, cuatro andadores.
Orejas largas, rabo cortito; corro y salto muy ligerito.
