Del fin del estanque vengo,
para mirar a los niños,
a los cuales entretengo,
con saltos, juegos y brincos.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Con la primavera, llega la viajera. Su nido es de barro y su cola, de tijera.
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Prima hermana del conejo, aunque de lomo más alto, domina bien la carrera y el salto.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
Me encuentras en la playa a la sombra y al sol, mi nombre tiene cara y también tiene col.
Verde como el campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
Tengo alas y pico y hablo y hablo sin saber lo que digo.
Tiene famosa memoria, gran tamaño y dura piel, y la nariz más grandota que en el mundo pueda haber.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
