Del fin del estanque vengo,
para mirar a los niños,
a los cuales entretengo,
con saltos, juegos y brincos.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
Chao, chao, rabito «alzao».
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
Piensa poco y salta mucho, dime su nombre que no te escucho.
Larga y lisa, larga y lisa, llevo puesta una camisa, toda bordada, bordada, sin costura ni puntada.
Verde nace, verde se cría y verde sube los troncos arriba.
Volando en el aire, y besando las flores, se pasa su vida, de luz y colores.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
