Del fin del estanque vengo,
para mirar a los niños,
a los cuales entretengo,
con saltos, juegos y brincos.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
En el campo me crié dando voces como loca; me ataron de pies y manos para quitarme la ropa.
Míralo del derecho y del revés, va y viene, viene y va. Si taba no es, ¿Qué será?
Mil damas en un camino sin polvo ni remolino.
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.
Con nombre de perro empieza este curioso animal, que aunque nunca compra nada siempre con la bolsa va.
Volando en el aire, y besando las flores, se pasa su vida, de luz y colores.
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
