Del fin del estanque vengo,
para mirar a los niños,
a los cuales entretengo,
con saltos, juegos y brincos.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Cargadas van, cargadas vienen y en el camino no se detienen.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
En el campo me crié dando voces como loca; me ataron de pies y manos para quitarme la ropa.
En alto vive, en alto vuela, en alto toca las castañuelas.
De verde esmeralda sobre la tapiada, rabo rabilargo, pata estirada, corre que te corre, mocita salada.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Con cuello largo y finito se pasea muy feliz, sólo si fueras mosquito le verias la nariz.
Iba una vaca de lado, luego resultó pescado.
Del agua soy, tierra y aire cuando de andar me canso, si se me antoja vuelo si se me antoja nado.
Con su risa mañanera toda la playa alborota, pescadora y marinera.
