Del fin del estanque vengo,
para mirar a los niños,
a los cuales entretengo,
con saltos, juegos y brincos.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
De celda en celda voy pero presa no estoy.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Chiquitín y danzarín, pasa las noches rondando con lanza y con cornetín.
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
De colores verderones, ojos grandes y saltones, tenemos las patas de atrás muy largas para saltar.
Vive en el desierto, mata a las personas, debajo de las piedras, muy bien se acomoda.
Vuelo de noche, duermo de día y nunca verás plumas en ala mía.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Desde hace miles de años hemos transportado al hombre; ahora nos lleva escondidos en el motor de su coche.
Mamífero rumiante de cuello alargado, por el desierto, errante, siempre anda jorobado.
