Duro por arriba,
duro por abajo,
cara de serpiente
y patas de palo.
más adivinanzas de animales...
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Es negro como un curita y no se cansa de hacer bolitas.
Sobre la vaca, la «o», a que no lo aciertas, no.
Mamífero rumiante de cuello alargado, por el desierto, errante, siempre anda jorobado.
Sal al campo por las noches, si me quieres conocer, soy señor de grandes ojos, cara seria y gran saber.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Tengo alas y pico y hablo y hablo sin saber lo que digo.
Mi casa llevo a cuestas, tras de mí dejo un sendero, soy lento de movimientos, no le gusto al jardinero.
Tengo tinta, tengo plumas y brazos tengo, además, pero no puedo escribir, porque no aprendí jamás.
Del fin del estanque vengo, para mirar a los niños, a los cuales entretengo, con saltos, juegos y brincos. ¿Quién soy?
