En el campo me crié
dando voces como loca;
me ataron de pies y manos
para quitarme la ropa.
más adivinanzas de animales...
De celda en celda voy pero presa no estoy.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
Soy chiquitito, puedo nadar, vivo en los ríos y en alta mar.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Es la reina de los mares, su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre dicen que va llena.
Hablo y no pienso, lloro y no siento, río sin razón y miento sin intención.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Va caminando por un caminito, no tiene alas y va despacito.
