En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
