En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
