En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
