En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
