En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
