En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
