En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
