En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
