En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
