En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Adivíname ésa.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
