En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
