En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
