En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
