En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
