En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
