En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
