En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
