En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
