En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
