En la mesa me ponen
y sobre mí todos comen.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
