Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
