Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
