Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
