Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
