Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
