Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
