Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
