Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
