Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
