Fui a la plaza
y compré un negrito.
Llegué a la casa
y se puso coloradito.
¿Qué es?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
