adivinanzas para niños

No soy el sol,
tampoco el fuego;
pero la casa
bien que caliento.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.

Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.

Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.

En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.

Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.