Tiene agua y no es botijo,
está siempre en el jardín.
Cada vez que se enrosca,
aunque no espanta a una mosca
tiene pinta de reptil.
¿Qué será?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
