La bruja con su manzana,
me hizo dormir,
pero el príncipe con su beso,
me despertó. ¡Qué feliz!
más adivinanzas de personajes...
Robo a los ricos, se lo doy a los pobres, y a mi amada Marian, le mando flores.
Con largos vestidos de sedas y gasas, me imitan las niñas cuando se disfrazan.
Echo fuego por la boca, espanto por donde voy, ¡ten cuidado!, al que se equivoca, le echa fuego por la boca.
Adivina, adivinanza, va montado en su borrico es bajo, gordo y con panza, amigo de un caballero de escudo y lanza, sabe refranes, es listo. Adivina, adivinanza.
De rojo me cubro sin ser amapola, mi abuela y el lobo completan la historia.
Su madrastra y sus hermanas no la dejaban salir pero llegó el hada buena y al príncipe hizo feliz.
Azul, o rosa, o cubista, siempre artista.
No tuvo padre ni madre, cuando nació ya era un hombre, tiene muchos descendientes y todos saben su nombre.
No soy ave ni pez, ni soy una cosa rara, y sin ser ave ni ser nada, soy ave y nada al revés.
Era un animal feroz, hasta pintarlo de rosa; ahora nos divierte mucho; lo feroz... ya es otra cosa.
