Larga y lisa, larga y lisa,
llevo puesta una camisa,
toda bordada, bordada,
sin costura ni puntada.
más adivinanzas de animales...
Nadie admira tu cantar, ni tus patas, ni tu pico, ya que todos quedan prendados de tu abanico.
Va caminando por un caminito, no tiene alas y va despacito.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Grandes patazas, chicas manitas, lindos colores en mis alitas, salto y no sé dónde caeré.
Salta y salta por los montes, usa las patas de atrás, su nombre ya te lo he dicho, fíjate y lo verás.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Soy un turco pues sustento las mujeres que me dan, con quien hago de galán; repártoles el sustento, de celos padezco afán. Roja diadema me adorna, el traje Dios me lo dio, y aunque carezco de dientes tengo fama de cantor.
No es cama, ni es león y desaparece en cualquier rincón
Tiene lamparitas de luz verde y cuando es de noche las enciende.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
