Larga y lisa, larga y lisa,
llevo puesta una camisa,
toda bordada, bordada,
sin costura ni puntada.
más adivinanzas de animales...
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Del fin del estanque vengo, para mirar a los niños, a los cuales entretengo, con saltos, juegos y brincos. ¿Quién soy?
Alto, altanero, gran caballero, gorro de grana, capa dorada, espuelas de acero.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Buscando bambú por la China anda, aunque está muy solo, siempre va en panda.
En el campo me crié dando voces como loca; me ataron de pies y manos para quitarme la ropa.
Nunca pongo mala cara, aunque siempre me dan col, acierta bobalicón.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Salta y salta por los montes, usa las patas de atrás, su nombre ya te lo he dicho, fíjate y lo verás.
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
