Larga y lisa, larga y lisa,
llevo puesta una camisa,
toda bordada, bordada,
sin costura ni puntada.
más adivinanzas de animales...
Las cinco vocales en su nombre lleva, y no siendo ave por la noche vuela.
Donde nadie sube, trepo, donde nadie anda, trisco, muy poco estoy en el valle, pues lo mío son los riscos.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Vive en el desierto, mata a las personas, debajo de las piedras, muy bien se acomoda.
En el estanque me admiran, por mi elegancia y belleza tengo cuello largo y fino y muy bonita cabeza.
Vivo en el mar sin ser pez, y soy siempre juguetón, nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
Zumba que te zumba, van y vienen sin descanso, de flor en flor trajinando y nuestra vida endulzando.
Volando en el aire, y besando las flores, se pasa su vida, de luz y colores.
Mi casa llevo a cuestas, tras de mí dejo un sendero, soy lento de movimientos, no le gusto al jardinero.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
