Llegamos sin cesar, una tras otra,
desde el mar a la playa a descansar.
A veces, sin embargo, más furiosas,
los barcos podemos destrozar.
más adivinanzas sobre el mar y la playa...
Olas me llevan, olas me traen, pero las velas nunca se me caen.
Sin estrujarte el testuz y rápido cual centella, ¿sabrás decirme qué estrella nunca jamás tiene luz?
¿Qué bicho dirás que es, que es algo y nada a la vez?
Cinco brazos, no te miento, habita siempre en el mar, aunque la puedes hallar de noche en el firmamento.
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene, no más.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Soy el que jamás descansa y va y viene sin cesar. Nunca me puedo secar. Jamás te aburre mi danza. En presencia o añoranza tu siempre me vas a amar.
Sobre la vaca, la «o», a que no lo aciertas, no.
En dos castañuelas voy encerrado y al sacarme del mar me pongo colorado
