Me componen cuatro palos
impresos en cartulina.
Tengo reyes y caballos,
seguro que me adivinas.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Sólo una faja es mi vestido, cuando me lo quitan arranco a bailar. Pies y manos no tengo, pero a los más jóvenes entretengo.
Por come empieza y volar sabe, no es un avión, ni tampoco un ave.
Si sumas uno más uno evidente que da dos, y si da dos te descubro dos veces la solución de este juego de salón.
Con la nieve se hace y el sol lo deshace.
Bolitas pequeñas, de metal o de cristal, mételas en el hoyo y nunca perderás.
Para bailar me pongo la capa y para bailar me la vuelvo a quitar, porque no puedo bailar con la capa y sin la capa no puedo bailar.
Cómete la «e» y pon una «a». Mírala muy bien y échala a volar.
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Un mundo de fantasía cargadito de ilusiones, despierta nuestra alegría entre tantas atracciones.
Todos corren, uno pita, dos detienen, muchos gritan.
