Mis patas largas,
mi pico largo,
hago mi casa
en el campanario.
más adivinanzas de animales...
En el campo me crié dando voces como loca; me ataron de pies y manos para quitarme la ropa.
A la orilla de los ríos, croan sin meterse en líos, saltos dan, mas no son osos sino animales verdosos.
Una adivinanza te voy a poner a ver si adivinas lo que es: Tiene dos patitas y no tiene pies; plumas de colores y pico también. Cuando tiene hambre suele decir «pío»; cuando tiene frío se mete en el nido.
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
Chiquitín y danzarín, pasa las noches rondando con lanza y con cornetín.
María Penacho parió un muchacho, ni vivo ni muerto, ni hembra ni macho.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
Nunca camina por tierra, ni vuela, ni sabe nadar, pero aún así siempre corre, sube y baja sin parar.
Es blanca como la nieve, es negra como el carbón, las patas como una vela, el cuello como una hoz.
