Nadie admira tu cantar,
ni tus patas, ni tu pico,
ya que todos quedan
prendados de tu abanico.
más adivinanzas de animales...
En el campo me crié dando voces como loca; me ataron de pies y manos para quitarme la ropa.
Adivina adivinador, por las mañanas soy un gran cantor.
De negro y en procesión adivina quiénes son.
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Grandes patazas, chicas manitas, lindos colores en mis alitas, salto y no sé dónde caeré.
¿Cuál será aquel animal que rebuzna y no es borrico; en la cara, en el hocico y en el cuerpo es casi igual; que trabaja irracional, que lo que come merece, tiene de burro la cara, no es borrico y lo parece?
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
Las cinco vocales en su nombre lleva, y no siendo ave por la noche vuela.
Vivo en el mar sin ser pez, y soy siempre juguetón, nunca me baño en el Rhin, pues soy el mismo del fin.
