No soy de oro,
plata no soy;
ya te he dicho
quién soy.
más adivinanzas de frutas...
Ave me llaman a veces y es llana mi condición.
Si tú me quieres comer, me verás marrón peludo y no me podrás romper porque por fuera soy duro.
Era un sol en miniatura y en el árbol la encontré. Cuando sin piel la dejé, me fascinó su frescura. ¿Qué es?
Soy ave y soy llana, pero no tengo pico ni alas.
Ni espero que me lo aciertes, ni espero que me bendigas, y, con un poco de suerte, espero que me lo digas.
Somos cien hermanitos, todos muy igualitos y estamos encerrados en un globo bonito.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre me cuelgo.
Ave soy, pero no vuelo; mi nombre es cosa muy llana: soy una simple serrana, hija de un hijo del suelo.
¿Qué le dijo una cereza a otra cereza?
A veces blanquita, a veces negrita y siempre bolita.
