Once jugadores
del mismo color,
diez van por el campo,
detrás de un balón.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Con caras muy blancas llenas de lunares a unos damos suerte, a otros, pesares.
Por come empieza y volar sabe, no es un avión, ni tampoco un ave.
Dieciséis personajes, con el rey y la reina, se enfrentan a otros tantos: si juegas mal te encontrarás perdido ¡y ganará el contrario!
Soy pequeña y de cristal, méteme en el hoyo y no perderás.
Tengo ruedas y pedales, cadenas y un manillar; te ahorras gasolina aunque te haga sudar.
Culebrinas de papel de varias tonalidades, las tiramos en las fiestas y también en carnavales.
Si sumas uno más uno evidente que da dos, y si da dos te descubro dos veces la solución de este juego de salón.
Atada a una cuerda volaba y volaba y un niño en la tierra la sujetaba.
Bajo mi carpa gigante, acojo a chicos y grandes; payasos y trapecistas son típicos en mis pistas.
Un combate que se entabla muy lento o con rapidez; ninguno de los dos habla; las piezas son más de diez.
