Once jugadores
del mismo color,
diez van por el campo,
detrás de un balón.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Para bailar me pongo la capa y para bailar me la vuelvo a quitar, porque no puedo bailar con la capa y sin la capa no puedo bailar.
Bolitas pequeñas, de metal o de cristal, mételas en el hoyo y nunca perderás.
El rey y la reina con ocho peones, caballos y torres, combaten y comen.
Todos dicen que me quieren para hacer buenas jugadas, y, en cambio, cuando me tienen me tratan siempre a patadas.
Cubo que seis caras tiene, veintiún puntos en total, en el «Parchís» interviene y en la «Oca»... pues igual.
Alegría de niños soy por mi pausado vaivén; voy y vengo, vengo y voy y en muchos parques me ven.
Con caras muy blancas llenas de lunares a unos damos suerte, a otros, pesares.
Son mis fichas amarillas, rojas, azules y verdes, si las comes y las pillas, tu te cuentas hasta veinte.
Un combate que se entabla muy lento o con rapidez; ninguno de los dos habla; las piezas son más de diez.
