Once jugadores
del mismo color,
diez van por el campo,
detrás de un balón.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Con caras muy blancas llenas de lunares a unos damos suerte, a otros, pesares.
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Veintiocho caballeros, de espaldas negras y lisas, delante, todo agujeros, por dominar se dan prisa.
Cubo que seis caras tiene, veintiún puntos en total, en el «Parchís» interviene y en la «Oca»... pues igual.
Alegría de niños soy por mi pausado vaivén; voy y vengo, vengo y voy y en muchos parques me ven.
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Yo-yo me subo, yo-yo me bajo; si lo adivinas eres muy majo.
Dieciséis personajes, con el rey y la reina, se enfrentan a otros tantos: si juegas mal te encontrarás perdido ¡y ganará el contrario!
Un combate que se entabla muy lento o con rapidez; ninguno de los dos habla; las piezas son más de diez.
Todos dicen que me quieren para hacer buenas jugadas, y, en cambio, cuando me tienen me tratan siempre a patadas.
