Pequeños, redondos, con agujeritos,
valemos muy poco, solos o juntitos,
mas de nosotros depende
el buen vestir de la gente.
más adivinanzas de costura y plancha...
Un pie grave, ardiente y plano, va dejando el campo llano y, al pasar, su calentura va dejando en la llanura.
Don dedín tiene un sombrero para no hacerse agujeros.
Soy pequeña y afilada y pincho con mis puntadas.
Pico sin tener enojos y, sin nacer, soy de corte, pero muchos, con arrojos, los dedos, viendo mi porte, me los meten por los ojos.
Tan largo como un camino, proviene de vegetal, y a pesar de su extensión, en un cesto puede estar.
Largo, largo, como un camino y cabe en un «pucherino».
Verde fue mi nacimiento y amarillo fue mi abril; tuve que ponerme blanco para poderte servir.
De mi ojo cuelga un hilo largo, que une las telas y hace las prendas.
Dos hermanas diligentes que caminan al compás, con el pico por delante y los ojos por detrás.
Primero ciega, luego pincha y todo une mientras camina.
