Sólo una faja es mi vestido,
cuando me lo quitan arranco a bailar.
Pies y manos no tengo,
pero a los más jóvenes entretengo.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Tengo caballos que suben y bajan, dan vueltas y vueltas y nunca se cansan.
¿Qué juego será, que aunque nos movamos siempre nos quedamos en el mismo lugar?
En un suelo de baldosas unas blancas y otras negras, luchan reyes y peones, caballos, torres y reinas.
Un mundo de fantasía cargadito de ilusiones, despierta nuestra alegría entre tantas atracciones.
Todos corren, uno pita, dos detienen, muchos gritan.
Un combate que se entabla muy lento o con rapidez; ninguno de los dos habla; las piezas son más de diez.
Para bailar me pongo la capa y para bailar me la vuelvo a quitar, porque no puedo bailar con la capa y sin la capa no puedo bailar.
Cómete la «e» y pon una «a». Mírala muy bien y échala a volar.
Tengo ruedas y pedales, cadenas y un manillar; te ahorras gasolina aunque te haga sudar.
Atada a una cuerda volaba y volaba y un niño en la tierra la sujetaba.
