Son mis fichas amarillas,
rojas, azules y verdes,
si las comes y las pillas,
tu te cuentas hasta veinte.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Soy pequeña y de cristal, méteme en el hoyo y no perderás.
Con la nieve se hace y el sol lo deshace.
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
Con caras muy blancas llenas de lunares a unos damos suerte, a otros, pesares.
Cuando yo subo, tú bajas; si tú subes, bajo yo: a la misma altura nunca podemos estar los dos.
Me componen cuatro palos impresos en cartulina. Tengo reyes y caballos, seguro que me adivinas.
Miras adelante, haces ejercicio, das a los pedales, tienes equilibrio.
Bolitas pequeñas, de metal o de cristal, mételas en el hoyo y nunca perderás.
Veintiocho caballeros, de espaldas negras y lisas, delante, todo agujeros, por dominar se dan prisa.
Cubo que seis caras tiene, veintiún puntos en total, en el «Parchís» interviene y en la «Oca»... pues igual.
