Soy redonda como el mundo
al morir me despedazan,
me reducen a pellejo
y todo el jugo me sacan
más adivinanzas de frutas...
Soy ave y soy llana, pero no tengo pico ni alas.
Somos cien hermanitos, todos muy igualitos y estamos encerrados en un globo bonito.
Si la dejamos se pasa; si la vendemos se pesa; si se hace vino se pisa; si la dejamos se posa.
A esta fruta se le culpa y fue cosa del demonio, pues comieron de su pulpa los del primer matrimonio.
Campanita, campanera, blanca por dentro, verde por fuera, si no lo adivinas, piensa y espera.
Era un sol en miniatura y en el árbol la encontré. Cuando sin piel la dejé, me fascinó su frescura. ¿Qué es?
Si tú me quieres comer, me verás marrón peludo y no me podrás romper porque por fuera soy duro.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre me cuelgo.
Amarillo por fuera amarillo por dentro y con un corazón en el centro.
No soy de oro, plata no soy; ya te he dicho quién soy.
