Tengo nombre de ciudad,
con cierta fruta concuerdo
y muerdo en la realidad.
¿Qué soy?
más adivinanzas de frutas...
A esta fruta se le culpa y fue cosa del demonio, pues comieron de su pulpa los del primer matrimonio.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre me cuelgo.
Una madre con cien hijas y a todas pone camisas.
Somos verdes y amarillas, también somos coloradas, es famosa nuestra tarta y también puedes comernos sin que estemos cocinadas.
Ave soy, pero no vuelo; mi nombre es cosa muy llana: soy una simple serrana, hija de un hijo del suelo.
Ni espero que me lo aciertes, ni espero que me bendigas, y, con un poco de suerte, espero que me lo digas.
Campanita, campanera, blanca por dentro, verde por fuera, si no lo adivinas, piensa y espera.
Ave y no vuela, llana y es curva. Quien no adivine ésta, no adivinará ninguna.
Tiene escamas pero no es un pez tiene corona pero no es un rey ¿que es?
Si la dejamos se pasa; si la vendemos se pesa; si se hace vino se pisa; si la dejamos se posa.
