Tengo ocho patas
cargadas de ventosas,
y paseo por las rocas,
meciéndome en las olas.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
No vuela y tiene un ala, no es camión y hace «cran».
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
Tiene famosa memoria, gran tamaño y dura piel, y la nariz más grandota que en el mundo pueda haber.
Si preguntas mi nombre mi inicial está en guante y mi segunda letra anda siempre ambulante. La tercera y la cuarta se hallarán en total . Soy el más listo y guapo... pero el menos cordial.
¿Quién hace en los troncos su oscura casita y allí esconde, avara, cuanto necesita?
¿Quién es este que se arrima trayendo su casa encima?
No es león y tiene garra, no es pato y tiene pata.
Verde nace, verde se cría y verde sube los troncos arriba.
Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.
Nunca camina por tierra, ni vuela, ni sabe nadar, pero aún así siempre corre, sube y baja sin parar.
