Tengo ocho patas
cargadas de ventosas,
y paseo por las rocas,
meciéndome en las olas.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
¿Qué es, qué es, del tamaño de una nuez, que sube la cuesta y no tiene pies?
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Soy señor muy elegante y excelente nadador, y puedo hacer con mi cuello signos de interrogación.
Nunca camina por tierra, ni vuela, ni sabe nadar, pero aún así siempre corre, sube y baja sin parar.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Es la reina de los mares, su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre dicen que va llena.
En un monte muy espeso anda un animal sin hueso.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Va caminando por un caminito, no tiene alas y va despacito.
Sal al campo por las noches, si me quieres conocer, soy señor de grandes ojos, cara seria y gran saber.
