Tengo ocho patas
cargadas de ventosas,
y paseo por las rocas,
meciéndome en las olas.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Verde como el campo, campo no es, habla como el hombre, hombre no es.
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
¿Quién hace su casa en la verde rama, y allí a sus hijos solicita y llama?
Mientras ella cacarea, él va buscando pelea.
Con su risa mañanera toda la playa alborota, pescadora y marinera.
Animal soy, desde luego; me llaman el jorobado, y que tengo cuatro patas, ya se da por descontado.
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
Aunque no soy florista trabajo con flores y por más que me resista el hombre arrebata el fruto de mis labores.
Tengo alas y pico y hablo y hablo sin saber lo que digo.
