Tengo ocho patas
cargadas de ventosas,
y paseo por las rocas,
meciéndome en las olas.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Este es un animal, de tal modo original, que al ponerse cara arriba, ya no se llama igual.
Con su trompa preparada pasa a tu lado zumbando, se posa en tu piel desnuda y tu sangre va chupando.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Orejas largas, rabo cortito; corro y salto muy ligerito.
Con su risa mañanera toda la playa alborota, pescadora y marinera.
Viste de chaleco blanco, y también de negro frac, es un ave que no vuela, pero nada. ¿Que será?
De colores verderones, ojos grandes y saltones, tenemos las patas de atrás muy largas para saltar.
Va caminando por un caminito, no tiene alas y va despacito.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
