Tengo ocho patas
cargadas de ventosas,
y paseo por las rocas,
meciéndome en las olas.
¿Quién soy?
más adivinanzas de animales...
Chiquitín y danzarín, pasa las noches rondando con lanza y con cornetín.
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
Adivina adivinador, por las mañanas soy un gran cantor.
Viste de chaleco blanco, y también de negro frac, es un ave que no vuela, pero nada. ¿Que será?
Todo lo lleva delante, los colmillos para la lucha y la trompa para la ducha.
¿Qué es, qué es, del tamaño de una nuez, que sube la cuesta y no tiene pies?
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
Llevo pijama a diario sin guardarlo en el armario.
Chao, chao, rabito «alzao».
