Tengo patas bien derechas,
mas no me puedo mover,
llevo a cuestas la comida
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
