Tengo patas bien derechas,
mas no me puedo mover,
llevo a cuestas la comida
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
