Tengo patas bien derechas,
mas no me puedo mover,
llevo a cuestas la comida
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
