Tengo patas bien derechas,
mas no me puedo mover,
llevo a cuestas la comida
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
