Tengo patas bien derechas,
mas no me puedo mover,
llevo a cuestas la comida
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
