Tengo patas bien derechas,
mas no me puedo mover,
llevo a cuestas la comida
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
