Tengo ruedas y pedales,
cadenas y un manillar;
te ahorras gasolina
aunque te haga sudar.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Un combate que se entabla muy lento o con rapidez; ninguno de los dos habla; las piezas son más de diez.
Tengo caballos que suben y bajan, dan vueltas y vueltas y nunca se cansan.
Dieciséis personajes, con el rey y la reina, se enfrentan a otros tantos: si juegas mal te encontrarás perdido ¡y ganará el contrario!
Si sumas uno más uno evidente que da dos, y si da dos te descubro dos veces la solución de este juego de salón.
Un mundo de fantasía cargadito de ilusiones, despierta nuestra alegría entre tantas atracciones.
Alegría de niños soy por mi pausado vaivén; voy y vengo, vengo y voy y en muchos parques me ven.
Con caras muy blancas llenas de lunares a unos damos suerte, a otros, pesares.
Atada a una cuerda volaba y volaba y un niño en la tierra la sujetaba.
Por come empieza y volar sabe, no es un avión, ni tampoco un ave.
En un suelo de baldosas unas blancas y otras negras, luchan reyes y peones, caballos, torres y reinas.
