Tengo tinta, tengo plumas
y brazos tengo, además,
pero no puedo escribir,
porque no aprendí jamás.
más adivinanzas sobre el mar y la playa...
Olas me llevan, olas me traen, pero las velas nunca se me caen.
Ella no tiene pies, y si te descuidas, parece un pez.
Ni de día, ni de noche puede mi vela alumbrar, pero cuando sopla el viento muy bien suelo navegar.
No lo parezco y soy pez, y mi forma la refleja una pieza de ajedrez.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, de mar o de río en el agua vivo.
Un truquito este pez tiene que no todo el mundo sabe: si a su nombre quitas la «ene», va y se transforma en ave.
En una cala del mar, aunque con muy mala pinta, dispuesto para pintar utilizando su tinta.
Sin estrujarte el testuz y rápido cual centella, ¿sabrás decirme qué estrella nunca jamás tiene luz?
El padre en el mar y el hijo a rezar.
