Tengo tinta, tengo plumas
y brazos tengo, además,
pero no puedo escribir,
porque no aprendí jamás.
más adivinanzas de animales...
Aunque no soy pajarillo canto sin ninguna pena y cuando en plural me usan represento la condena.
Con su risa mañanera toda la playa alborota, pescadora y marinera.
Llevo pijama a diario sin guardarlo en el armario.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Adivina, adivinanza ¿quién puso el huevo en la paja?
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
¿Qué clarín suena en la noche que a todos desvela al punto? No es soldado, ni marino, ni músico de conjunto.
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Voy con mi casa al hombro, camino sin tener patas, y voy marcando mi huella con un hilito de plata.
