Trabajar, siempre mucho trabajé;
aunque nunca estudié
en la escuela me conocen bien;
algunos dicen de mí: «terco bicho es»
y Pinocho mucho se asustó
cuando en mí casi se convirtió.
más adivinanzas de animales...
Canto en la orilla, vivo en el agua, no soy pescado, ni soy cigarra.
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
Mil damas en un camino sin polvo ni remolino.
Cerca del polo, desnuda, sentada sobre una roca, suave, negra, bigotuda.
Tengo alas y pico y hablo y hablo sin saber lo que digo.
¿Quién hace su casa en la verde rama, y allí a sus hijos solicita y llama?
Volando en el aire, y besando las flores, se pasa su vida, de luz y colores.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Es tan grande mi fortuna que estreno todos los años un vestido sin costura, de colores salpicado.
Mi casa llevo a cuestas, tras de mí dejo un sendero, soy lento de movimientos, no le gusto al jardinero.
