Un arco arriba
y tú debajo;
un arco abajo,
pasas por encima.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Con caras muy blancas llenas de lunares a unos damos suerte, a otros, pesares.
Me componen cuatro palos impresos en cartulina. Tengo reyes y caballos, seguro que me adivinas.
Es un bonito juego: tu te vas y yo me quedo; cuento, cuento, cuento y luego voy a tu encuentro.
En un suelo de baldosas unas blancas y otras negras, luchan reyes y peones, caballos, torres y reinas.
Cuando yo subo, tú bajas; si tú subes, bajo yo: a la misma altura nunca podemos estar los dos.
Todos dicen que me quieren para hacer buenas jugadas, y, en cambio, cuando me tienen me tratan siempre a patadas.
Cuanto más y más lo llenas, menos pesa y sube más.
¿Qué juego será, que aunque nos movamos siempre nos quedamos en el mismo lugar?
Tengo caballos que suben y bajan, dan vueltas y vueltas y nunca se cansan.
Sobre un camino de hierro, muchas sorpresas tendrás, subo y bajo bruscamente, a mucha velocidad.
