Un combate que se entabla
muy lento o con rapidez;
ninguno de los dos habla;
las piezas son más de diez.
más adivinanzas de juegos y juguetes...
Alegría de niños soy por mi pausado vaivén; voy y vengo, vengo y voy y en muchos parques me ven.
Cómete la «e» y pon una «a». Mírala muy bien y échala a volar.
¿Qué juego será, que aunque nos movamos siempre nos quedamos en el mismo lugar?
Yo-yo me subo, yo-yo me bajo; si lo adivinas eres muy majo.
Cuando yo subo, tú bajas; si tú subes, bajo yo: a la misma altura nunca podemos estar los dos.
Dieciséis personajes, con el rey y la reina, se enfrentan a otros tantos: si juegas mal te encontrarás perdido ¡y ganará el contrario!
Sobre un camino de hierro, muchas sorpresas tendrás, subo y bajo bruscamente, a mucha velocidad.
Para bailar me pongo la capa y para bailar me la vuelvo a quitar, porque no puedo bailar con la capa y sin la capa no puedo bailar.
Veintiocho caballeros ataviados de levita, que se ponen en la mesa a jugar una partida.
La pones sobre la mesa, la partes y la repartes pero nadie se la come.
