Un espléndido abanico
que no produce pavor,
sus alas, plumas y pico
son reales, sí señor.
más adivinanzas de animales...
Adivina quien soy yo. Que al ir parece que vengo, y al venir es que me voy.
¿Quién es este que se arrima trayendo su casa encima?
Mi casa llevo a cuestas, tras de mí dejo un sendero, soy lento de movimientos, no le gusto al jardinero.
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
¿Cuál es el animal que tiene silla y no se puede sentar?
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
¿Qué clarín suena en la noche que a todos desvela al punto? No es soldado, ni marino, ni músico de conjunto.
Avión minúsculo, picando en barrena sobre nuestro músculo.
Con la primavera, llega la viajera. Su nido es de barro y su cola, de tijera.
