Tengo duro el corazón
pulpa blanca y
liquido en mi interior
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Campanita, campanera, blanca por dentro, verde por fuera, si no lo adivinas, piensa y espera.
Es como algunas cabezas y lleva dentro un cerebro, si la divido en dos piezas y la como, lo celebro.
A mi me tratan de santa y traigo conmigo el día, soy redonda y encarnada y tengo la sangre fría.
Tiene ojos y no ve, tiene agua y no la bebe, tiene carne y no la come tiene barba y no es hombre.
Una madre con cien hijas y a todas pone camisas.
A esta fruta se le culpa y fue cosa del demonio, pues comieron de su pulpa los del primer matrimonio.
Agua pasa por mi casa, cate por mi corazón. El que no lo adivinara, será un burro cabezón.
Si tú me quieres comer, me verás marrón peludo y no me podrás romper porque por fuera soy duro.
Tengo nombre de ciudad, con cierta fruta concuerdo y muerdo en la realidad. ¿Qué soy?
Es santa y no bautizada, y trae consigo el día, gorda es y colorada y tiene la sangre fría.
