Dos torres altas,
dos miradores,
un quitamoscas,
cuatro andadores.
más adivinanzas de animales...
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
Con su risa mañanera toda la playa alborota, pescadora y marinera.
En alto vive, en alto mora, en alto teje, la tejedora.
Del agua soy, tierra y aire cuando de andar me canso, si se me antoja vuelo si se me antoja nado.
La jaula es su casa, su ropaje amarillo, con su canto alegra a todos los vecinos.
Soy pequeño y alargado, en dos conchas colocado, como no puedo nadar, me pego a las rocas del mar.
En el estanque me admiran, por mi elegancia y belleza tengo cuello largo y fino y muy bonita cabeza.
En un monte muy espeso anda un animal sin hueso.
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
Aunque yo llevo pijama, siempre ando muy despierta, por no servir al león de suculenta merienda.
