Yo tengo calor y frío,
y no frío sin calor,
y sin ser ni mar ni río,
peces en mí he visto yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
