Tengo dientes y no muerdo,
desenredo con cuidado,
caminos abro en tu pelo,
ya sea liso o rizado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
