La cara que yo acaricio,
dejo de seda al momento,
porque ni un pelo se resiste
a mi marcha, ¡buen invento!
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
