Adivina, adivinanza
Vuela entre las flores
con sus alas de colores
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Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Orejas largas, rabo cortito; corro y salto muy ligerito.
Grandes patazas, chicas manitas, lindos colores en mis alitas, salto y no sé dónde caeré.
Viste de chaleco blanco, y también de negro frac, es un ave que no vuela, pero nada. ¿Que será?
Nace en la dehesa y come en tu mesa.
Desde hace miles de años hemos transportado al hombre; ahora nos lleva escondidos en el motor de su coche.
Llevo pijama a diario sin guardarlo en el armario.
Me roban mi vestidura porque la fuerza es su ley y visten con mis despojos desde el esclavo hasta el rey.
De frente miro al sol sin que me ciegue, más alto vuelo que ave alguna, símbolo soy de imperios y reyes y dos cabezas a veces me dibujan. ¿Quién soy?
Tiene las orejas largas, tiene la cola pequeña, en los corrales se cría y en el monte tiene cuevas.
