Adivina, adivinanza,
tiene un solo ojo
y una cara ancha.
más adivinanzas del cuerpo humano...
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
¿Cuál es la mitad de uno?
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Pozo hondo, soga larga, y si no se dobla no alcanza.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
