Adivina, adivinanza,
tiene un solo ojo
y una cara ancha.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Al dar la vuelta a la esquina tropecé con un convento, las monjas iban de blanco y el sacristán en el centro.
Cinco hijitos tiene cada una y dan tortazos como ninguna.
Atrás panza y delante espinazo, aciértamelo pedazo de ganso.
No es reloj, pero hace TIC TAC, no usa pilas pero no para de andar...
Como la piedra son duros, para el perro un buen manjar, y sin ellos no podrías ni saltar ni caminar.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Una capilla llena de gente y un capellán en medio que predica siempre
