Al nacer fui maltratada,
mi dueño me tiene amor,
y aunque soy mujer honrada,
me suele tener atada
y con guardas mi señor.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
