Al nacer fui maltratada,
mi dueño me tiene amor,
y aunque soy mujer honrada,
me suele tener atada
y con guardas mi señor.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
