Al nacer fui maltratada,
mi dueño me tiene amor,
y aunque soy mujer honrada,
me suele tener atada
y con guardas mi señor.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
