Al nacer fui maltratada,
mi dueño me tiene amor,
y aunque soy mujer honrada,
me suele tener atada
y con guardas mi señor.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
