Al nacer fui maltratada,
mi dueño me tiene amor,
y aunque soy mujer honrada,
me suele tener atada
y con guardas mi señor.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
