Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
