Aunque soy iluminada
siempre me tienen colgada.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
