¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
