Aunque tengo cuatro patas,
yo nunca puedo correr,
tengo la comida encima,
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Adivíname ésa.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
