Aunque tengo cuatro patas,
yo nunca puedo correr,
tengo la comida encima,
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
