Aunque tengo cuatro patas,
yo nunca puedo correr,
tengo la comida encima,
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
