Aunque tengo cuatro patas,
yo nunca puedo correr,
tengo la comida encima,
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
