Aunque tengo cuatro patas,
yo nunca puedo correr,
tengo la comida encima,
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
