Aunque tengo cuatro patas,
yo nunca puedo correr,
tengo la comida encima,
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
