Aunque tengo cuatro patas,
yo nunca puedo correr,
tengo la comida encima,
y no la puedo comer.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Adivíname ésa.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
