Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Adivíname ésa.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
