Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
