Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
