adivinanzas para niños

Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.

Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.

Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.

Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,

Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.

Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.

Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.

¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?

Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.