Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
