Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
