Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
