Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
