Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
