Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Adivíname ésa.
