Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Adivíname ésa.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
