Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
