Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
