Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
