Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
