Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
