Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
