Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
