Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Adivíname ésa.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
