Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
