Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
