Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Adivíname ésa.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
