Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
