Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
