Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
