Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
