Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
