Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
