Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
