Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
