Canto en la orilla,
vivo en el agua,
no soy pescado,
ni soy cigarra.
más adivinanzas de animales...
De tierra morena vengo, estirando y encogiendo, amárrenme las gallinas, que a los perros no les temo.
¿Quién allá en lo alto en las ramas mora y allí esconde, avara, todo lo que roba?
El roer es mi trabajo, el queso mi aperitivo y el gato ha sido siempre mi más temido enemigo.
Adivina, adivinanza, ¿qué familia de animales tiene redecilla y panza?
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Las cinco vocales en su nombre lleva, y no siendo ave por la noche vuela.
De verde esmeralda sobre la tapiada, rabo rabilargo, pata estirada, corre que te corre, mocita salada.
Cuando nada en los ríos parece un tronco flotante, pero si muestra sus dientes todos huyen al instante.
Un espléndido abanico que no produce pavor, sus alas, plumas y pico son reales, sí señor.
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
