Canto en la orilla,
vivo en el agua,
no soy pescado,
ni soy cigarra.
más adivinanzas de animales...
Por aquel camino va caminando quien no es gente; adivínelo el prudente que el nombre se quedó atrás.
¿Qué animal de buen olfato, cazador dentro de casa, rincón por rincón repasa y lame, si pilla, un plato?
Del fin del estanque vengo, para mirar a los niños, a los cuales entretengo, con saltos, juegos y brincos. ¿Quién soy?
Soy un animal patoso, y cuento con muchas patas; pero, en cambio, sólo tengo un pico y un par de alas.
Soy dama cruel, temerosa, me paseo en verde prado, y todo aquel que me mira se queda muy espantado. Yo luzco un largo vestido que en tienda no fue comprado, no fue por mano de sastre, ni medido, ni cortado.
¿Quién es este que se arrima trayendo su casa encima?
Canta cuando amanece y vuelve a cantar cuando el día desaparece.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
Trabajar, siempre mucho trabajé; aunque nunca estudié en la escuela me conocen bien; algunos dicen de mí: «terco bicho es» y Pinocho mucho se asustó cuando en mí casi se convirtió.
