Cerca del polo, desnuda,
sentada sobre una roca,
suave, negra, bigotuda.
más adivinanzas de animales...
Piensa poco y salta mucho, dime su nombre que no te escucho.
Animal soy, desde luego; me llaman el jorobado, y que tengo cuatro patas, ya se da por descontado.
¿Qué clarín suena en la noche que a todos desvela al punto? No es soldado, ni marino, ni músico de conjunto.
Es que el pobre ve tan poco que tampoco mira ya, topa que topa que topa, con la topa lo hallarás.
Sobre la vaca, la «o», a que no lo aciertas, no.
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Te doy leche y mi lana, y para hablar digo: «beeeee», si no adivinas mi nombre yo nunca te lo diré.
Me roban mi vestidura porque la fuerza es su ley y visten con mis despojos desde el esclavo hasta el rey.
Vuelo de noche, duermo de día y nunca verás plumas en ala mía.
Tiene famosa memoria, gran tamaño y dura piel, y la nariz más grandota que en el mundo pueda haber.
