Cerca del polo, desnuda,
sentada sobre una roca,
suave, negra, bigotuda.
más adivinanzas de animales...
Topó mi padre en la iglesia con uno vestido de negro, ni era fraile, ni era cura, que era lo que dije primero.
Mi nombre lo leo, mi apellido es pardo, quién no lo adivine, es un poco tardo.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Adivina quien yo soy: al ir parece que vengo, y al venir, es que me voy.
¿Quién allá en lo alto en las ramas mora y allí esconde, avara, todo lo que roba?
Este es un animal, de tal modo original, que al ponerse cara arriba, ya no se llama igual.
Chiquitín y danzarín, pasa las noches rondando con lanza y con cornetín.
Mi reinado está en el mar, soy de peso regordeta; un día, siglos atrás, me tragué entero a un profeta aunque luego lo expulsé al pensar que estaba a dieta.
Aunque no soy florista trabajo con flores y por más que me resista el hombre arrebata el fruto de mis labores.
Es la reina de los mares, su dentadura es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre dicen que va llena.
