Cerca del polo, desnuda,
sentada sobre una roca,
suave, negra, bigotuda.
más adivinanzas de animales...
Nunca camina por tierra, ni vuela, ni sabe nadar, pero aún así siempre corre, sube y baja sin parar.
Va caminando por un caminito, no tiene alas y va despacito.
Soy un animal patoso, y cuento con muchas patas; pero, en cambio, sólo tengo un pico y un par de alas.
Prima hermana del conejo, aunque de lomo más alto, domina bien la carrera y el salto.
Tengo ocho patas cargadas de ventosas, y paseo por las rocas, meciéndome en las olas. ¿Quién soy?
Su padre relincha con pésima voz, su madre rebuzna y suelta una coz.
Es blanca como la nieve, es negra como el carbón, las patas como una vela, el cuello como una hoz.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Orejas largas, rabo cortito; corro y salto muy ligerito.
Tengo de rey la cabeza calzo espuela pavonada, llevo barba colorada, mi sueño temprano empieza y madrugo a la alborada.
