Cerca del polo, desnuda,
sentada sobre una roca,
suave, negra, bigotuda.
más adivinanzas de animales...
¿Quién allá en lo alto en las ramas mora y allí esconde, avara, todo lo que roba?
De negro y en procesión adivina quiénes son.
Un solo portero, un solo inquilino, tu casa redonda la llevas contigo.
Adivina, adivinajera: no tiene traje y sí faltriquera.
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Lo mismo que un galgo valgo, su retrato soy y amigo, y si por el campo salgo, las liebres mucho persigo, y es cierto que no soy galgo.
Soy un animal pequeño, piensa mi nombre un rato, porque agregando una «n» tendrás mi nombre en el acto.
Canto en la orilla, vivo en el agua, no soy pescado, ni soy cigarra.
De verde esmeralda sobre la tapiada, rabo rabilargo, pata estirada, corre que te corre, mocita salada.
¿Quién hace su casa en la verde rama, y allí a sus hijos solicita y llama?
