Cerca del polo, desnuda,
sentada sobre una roca,
suave, negra, bigotuda.
más adivinanzas de animales...
Anda, nada, vuela, no gasta zapato, va dejando estela.
Si la tienes tú la buscas, si no la tienes, ni la buscas, ni la quieres.
Con su risa mañanera toda la playa alborota, pescadora y marinera.
Cuantas manos le dio el mar a este extraño pasajero que lo quieren contratar para que juegue de arquero ¿quién es?
Jamás de su casa sale y corre el monte y el valle.
De colores verderones, ojos grandes y saltones, tenemos las patas de atrás muy largas para saltar.
Por más que se suena el moco le cuelga.
Viajeras somos de negros vestidos, debajo de las tejas hacemos los nidos.
Canto en la orilla, vivo en el agua, no soy pescado, ni soy cigarra.
Donde nadie sube, trepo, donde nadie anda, trisco, muy poco estoy en el valle, pues lo mío son los riscos.
