Como una ametralladora
se escucha mi tableteo;
pero estoy en la oficina,
que mi oficio no es guerrero.
más adivinanzas de libros y escritura...
Una palomita, blanca y negra; vuela sin alas y habla sin lengua.
No me hace falta sacar pasaje: me mojan la espalda y me voy de viaje.
Sabana blanca tendida, mariquita negra le baila encima.
Cae de la torre y no se mata, cae en el agua y se desbarata.
Por dentro carbón, por fuera madera, en tu maletón voy a la escuela.
Campo blanco, flores negras, un arado, cinco yeguas.
Llanura blanca con flores negras; cinco bueyes aran en ella.
Sin hablar puedo decir lo que mi dueño ha pensado; tengo un carro, aunque sin mula, y me muero en tres espacios.
Con mis hojas bien unidas, que no me las lleva el viento, no doy sombra ni cobijo, pero enseño y entretengo.
Soy pequeño, pequeñito, más con tal poder y arte que, si no me pegan bien, no van a ninguna parte.
