adivinanzas para niños

Como una ametralladora
se escucha mi tableteo;
pero estoy en la oficina,
que mi oficio no es guerrero.

 

más adivinanzas de libros y escritura...

Con sus páginas abiertas te va ilustrando la mente, si alguna vez lo prestaras, lo perderás para siempre.

Blancos son los campos, las semillas negras, cinco son los bueyes que el arado llevan.

Sin ser árbol, tengo hojas, sin ser bestia, un buen lomo y mi nombre en cada tomo.

Contengo todas las letras, los números y los signos, si me aprietan con los dedos escriben hasta los niños.

Soy blanca como la nieve, me ponen sobre una mesa, para escribir sobre mí cuanto venga a la cabeza.

Sin hablar puedo decir lo que mi dueño ha pensado; tengo un carro, aunque sin mula, y me muero en tres espacios.

Entre mis hojas se esconden hadas, princesas y duendes. Cuando me lees de noche, sin darte cuenta te duermes.

Cruza los ríos, también los mares, vuela sin alas a todas partes.

Todas las palabras sé y, aunque todas las explico, nunca las pronunciaré.

Muy chiquito, chiquitito, que pone fin a lo escrito.