Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Adivíname ésa.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
