Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
