Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
