Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
