Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
