Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
