Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
