Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
