Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
