Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Adivíname ésa.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
