Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
