Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
