Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
