Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
