Con patas y espalda,
no se mueve ni anda.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
