Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Adivíname ésa.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
