Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
