Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
