Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
