Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
