Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
