Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
