Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
