Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
