Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Adivíname ésa.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
