Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
