Cuando la entrada
yo les prohíbo,
son muchos golpes
los que recibo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
