adivinanzas para niños

Cuatro puntos son
y para distinguirlos
necesitamos del sol.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.