adivinanzas para niños

Cuatro puntos son
y para distinguirlos
necesitamos del sol.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.